miércoles, 8 de enero de 2014

Los nuevos formatos ganan la batalla a los tradicionales

La venta de libros en papel remonta en el periodo navideño, pero la cifra sigue bajando cada año

El libro es uno de los regalos más recurrentes en estas fechas, lo que ayuda a las librerías a superar las dificultades a las que se enfrentan desde 2008. Estas navidades, la venta de libros ha aumentado en un 35 %, pero ha caído un 11% respecto al mismo periodo del año anterior.


Dispara, ya no estoy muerto de Julia Navarro y El sueño de Alicia de Eduardo Punset son dos de los títulos que más se han vendido. Otra de las grandes apuestas es El francotiradorpaciente, de Arturo Pérez Reverte, que se centra en el mundo del graffiti. En el terreno infantil y juvenil, se mantiene un clásico como Gerónimo Stilton y el libro de los Records Guinnes.



La novedad de este año: los pasteles y la autoayuda

Desde que estalló la crisis, los libros de autoayuda han triplicado sus ventas. En estas fechas, los lectores se han decantado por Emociones tóxicas de Bernardo Stamateas. Pero la firma de diseño gráfico Mr Wonderful también se ha hecho un hueco en este mercado con Cosas no aburridas para ser la mar de feliz. 

Los libros de recetas y postres han dado un gran salto gracias a la multitud de programas televisivos dedicados a la cocina. Por eso, decenas de clientes sujetan pesados tomos sobre muffins y cupcakes mientras esperan en las largas filas de las librerías. 
La avalancha de libros de  gastronomía es tal,
 que el mercado corre  peligro de saturarse


El libro en papel, en decadencia

El auge de las tecnologías ha supuesto un descenso en las ventas de todas las publicaciones escritas, desde los periódicos y las revistas, hasta los libros. A partir del año 2006 se empezó a comercializar el libro electrónico –el modelo más vendido es Kindle de Amazon- y, desde entonces, sus ventas se han disparado. En la última semana de 2013, las ventas de ebooks se triplicaron -crecieron un 165% en unidades-, junto con la venta de tabletas y libros electrónicos.
“No compro libros porque son caros, así que los leo en mi ebook”, afirma Elena López, una zaragozana de 35 años, mientras hace cola en la Librería Central. “A mi hija de 5 años sí que le compramos libros, porque le gusta tocarlos y manosearlos”, añade.



El libro electrónico compite directamente con el libro tradicional, pero no impide que niños y adultos disfruten de la lectura. Los libreros todavía no saben cómo serán las ventas los últimos días de Navidad, pero todos tienen esperanza de que 2014 sea un buen año “o al menos se mantengan las ventas”, afirma Chelo González, responsable de una pequeña librería en el Campo de Cariñena. 


Montse Rodrigo


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2 comentarios:

  1. A mi me gusta mucho más la lectura de un libro en papel que en ebook. El tacto y el olor del papel es algo que no podrán imitar nunca. Para mi gusto, se pierde la magia de la lectura con los ebook.

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  2. La lectura como tantas otras cosas debe adaptarse a los nuevos formatos para sobrevivir, al fin y al cabo el libro y el ebook sólo son el medio; el contenido es lo realmente importante. Sin embargo, todos tenemos nuestras preferencias y en mi caso prefiero poder manosear un libro, admirar su portada, doblar la esquina de la página para saber dónde retomar la lectura el día siguiente e incluso escribir notas.

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